Con garra hasta el final: Universitario derrotó 2-1 a Cusco en el último minuto con gol de Lapadula

Una vez más. De atrás. Con un juego no tan lúcido, pero con la garra de siempre. Es la misma historia que se repite con otros protagonistas, pero con la misma camiseta y esa U en el pecho que siempre sale a relucir. Era el reencuentro de la gente con su equipo, en el estadio más grande del Perú. Y no había cómo defraudarlos. Era el puntapié inicial para borrar el Apertura y volver abrir nuevamente esas esperanzas. Fue un 2-1 mentiroso, porque el equipo pudo más, corto, casi como si el rival nos hubiera sometido, pero no, no fue así.

El primero llegó por el olfateador del gol, el goleador, el ‘9’ convertido en ‘20’: Alex Valera. En el minuto de su indumentaria, llegó el primero: centro en el punto penal de Lisandro Alzugaray y testazo de ‘Valegol’ (como le gusta que le llamen). El balón esta vez no fue fuerte abajo, sino lento y bombeado arriba. El arquero salió, pero se vio superado por su ímpetu. Era un 1-0 justo. Luego, el equipo pudo aumentar por intermedio de José Rivera, pero el balón se fue ligeramente desviado.

Pasaban los minutos y parecía que caía el segundo gol merengue. Pero fue al revés. A los 70’, un centro venenoso encontró la cabeza de Callejo, que estaba en el segundo palo solo. El estadio cantó más y más fuerte. El aliento bajó al campo y la atmósfera cambió para bien. El equipo de adueñó del balón, impuso su jerarquía y metió sobre sus cuerdas al rival. Sin embargo, falta el ultimo toque para volver a cantar gol. Los minutos se iban y llegaban los descuentos.

Gianluca Lapadula ya tenía 18 minutos en campo. Cuando la tenía, pasaban cosas. Pero una vez más faltaba ese toque final. Este llegó en el 90´+3. Jairo Concha asistió a ‘Lapa’ y el ‘18’, casi sin mirar, cedió a Valera. Alex aguantó la marca y devolvió el pase a Gianluca. El ‘Bambino’ se matió al área grande y, de derecha, rasante y potente, anotó el gol del delirio monumental. Las cuatro tribunas del estadio explotaron. En todo el Perú se escuchó un grito ensordecedor. Era la U, que lograba, una vez más, un triunfo en el último minuto. Tres puntos en casa.

¡CON LA U HASTA EL FINAL!