Triunfazo, celebración y esto sigue: Universitario se hizo fuerte en Matute y venció 2-1 a Alianza
La muestra clara, evidente, tangible, palpable de lo que es el Club Universitario de Deportes es el banderazo que la gran hinchada crema realizo en las afueras del hotel en el distrito de San Isidro. Familias, niños, personas de la tercera edad, adolescentes, toda la multiculturalidad en un solo lugar. Energía positiva, cánticos de aliento y mucha, pero mucha garra en un momento que el equipo lo necesitaba. Porque era una final más.
El momento de la salida del bus. El calor a flor de piel. Celulares prendidos, pero el amor por esa camiseta más viva que nunca. Correr y cantar. Cantar y esquivar los obstáculos en el camino, solo para seguir al más campeón del Perú. Mirar al bus, no ver a los jugadores, pero de igual forma enviarles ese envión siempre importante. ‘Merengue solo sirve ganar / Cada partido es una final”, entonan. Dentro del bus el ambiente es de confianza mesurada. La bandera del ‘22’, del ídolo José Luis ‘El Puma’ Carranza.
La entrada a la avenida Abtao. Los hinchas del equipo rival enviando mensajes negativos, que se convertían en otro impulso para los jugadores del Míster Héctor Cuper. La bajada del bus hacia los vestuarios. El parlante con Alex Valera a la cabeza resonando. El cántico de los futbolistas en el vestuario. El ánimo a tope. “Ya hemos ganado acá”, gritó, en el medio del estadio de Matute, el goleador crema. La salida al campo antes del pitazo inicial. Piero Quispe calentando como hace tres años.
Diez y seis minutos del primer tiempo. Los tanques cremas, Lapadula y Valera, ganan arriba. Tan compenetrados están que ‘Lapa’ cede a ‘Valegol’ y este, con su pierna menos hábil, le cambia la dirección y el balón toca la red. Celebración mesurada y la U gigante con las manos hacia la cámara del arco norte. Abrazo, desahogo, calma. Luego, a manejar el partido y controlar el resultado.
En el segundo tiempo, salió la garra, el sacrificio, el oficio. Una U retrasada, peleando, luchando, guerreando. El tanto del rival no opacó al equipo. Fértoli, Calcaterra y Alzugaray entraron bien y el último el cambió la cara. El tablero electrónico marcó 7 minutos de tiempo adicional. Alianza adelantó sus líneas, intentó con centros, pero la férrea defensa crema envió todo para afuera.
Hasta que un pase largo de César Inga tocó la cabeza de Valera. El balón llegó hasta el área grande. Salía Duarte a cazar el balón, pero también iba Chávez. En esa duda, el defensa toca la pelota, descoloca a su arquero y el esférico queda lista y con lazo para que ‘Licha’ solo tenga que tocarla para marcar el 2-1. El grito pelado de la banca, los jugadores y los directivos se hizo sentir ante los casi 30 mil hinchas.
Como dijo Williams Riveros al final, Universitario de Deportes llegó, ganó con los valores que lo representan y se fue sin excesos.
¡CON LA U HASTA EL FINAL!