Universitario, campeón nacional 2023: Derrotó 2-0 a Alianza en Matute y logró su estrella 27

Miércoles 8 de noviembre 2023 - 20:15 Hrs.     8731

El gol a último minuto de Alianza en la final de ida, fue una estrategia. Jorge Fossati, junto a su cuerpo técnico, envió un mensaje claro: hacerle creer al rival que, pese a ser sometidos los 90’, tienen chances de pelearles tú a tú en la vuelta. Y el plan salió a la perfección. El equipo local salió al campo con un sistema espejo, del cual tenían practicado tres días como máximo.  El resultado final fue un triunfo 2-0 en Matute y ante su gente, logrando así la tan ansiada estrella 27.

La humildad, el trabajo, la confianza y el sacrificio del CT y jugadores fue el fiel reflejo de lo que se vio en el terreno de juego. Desde la salida del hotel, con el hincha apostado hasta encima de los árboles colindantes a la concentración y el ensordecedor “Vamos garra crema, vamos a ganar”, la ‘U’ lo comenzó ganando.

En el verde del Estadio Alejandro Villanueva, los ‘11’ cremas del uruguayo Fossati demostraron de lo que están hechos. Si ante más de 60 mil hinchas en cada juego de local del 2023 los futbolistas salieron a rugir, en La Victoria las cosas no cambiaron. Por el contrario, la ‘U’ salió a atacar como si fuera local, como si estuviera en la sala o en el patio de su casa.

Y apenas a los 2 minutos de iniciado el juego, mientras varios hinchas se acomodaban en sus casas para ver al más grande, llegó uno de los momentos más importantes: un saque lateral de Polo, que recepciona Valera. El ‘9’ aguanta el balón y sede a Pérez Guedes. El trajinador crema observa a Polo solo por la banda y envía el balón por encima de todos. Polo encara, amaga y saca un centro al corazón del área. De ‘9’ estaba Flores y no Valera, y el ‘Orejas’ abre los ojos y pone la frente para enviar el balón dentro de la red. Silencio sepulcral.

Alianza saca del medio y, ante la sorpresa de su hincada, la ‘U’ es la que manda en las acciones. Universitario iba por más. Un solo gol no los conformaba. Piero Quispe, Rodrigo Ureña, Pérez Guedes, Polo, Cabanillas, Flores y Valera, todos tocaban el balón y la movía de un lado al otro. Tan evidente y escandaloso fue el gran momento crema, que el delantero Barcos bajó a marcar y a presionar.

Además, el primer cambio del local, a los 36’ del primer tiempo, era un aviso claro del banco íntimo: el técnico se equivocó y quería enmendar la situación. Ello se reflejó aún más en el inicio del complemento: Larriera realizó dos cambios más. Alianza cambió el chip, pero nunca hizo daño a la recia defensa merengue y al ‘1’ Carvallo.

Ya en ese momento del encuentro, los contragolpes era la vía más sencilla para que Universitario liquide el partido. Valera, por ejemplo, tuvo el segundo, luego de un pase de Quispe, pero el ‘9’ la envió por arriba. La tensión se vivía a mil en Matute, la ‘U’ tenía una ligera ventaja y no deseaba pasar por lo mismo en el Monumental.

Hasta que llegó el gol del triunfo, de la calma, de la estrella 27, de la vuelta olímpica en casa ajena, el del compadre. Cabanillas avanza y envía el balón al hueco para que Valera se las ingenie. El reloj marcaba los 82’. Alex ve a Piero entrando al área y mande un pase. El mismo queda un poco largo, pero Quispe la tiene en sus pies, da media vuelta y entra al área grande. Asiste a Polo, el ‘24’ devuelve el pase a Quispe, que da el balón a Pérez Guedes…

El argentino, sin pensarlo mucho, envió un pase a Calcaterra. Horacio, que volvió a la ‘U’ tras 10 años, hace la finta que va a salir por derecha, Zanelatto lo cree, pero al final sale por el otro lado. ‘Calca’ queda con espacios, sin marca. Ve el hueco dejado por Campos, tira el cuerpo un poco para atrás, abre el pie derecha y ejecuta el disparo. El balón toma una curva perfecta, viaja por el aire, toma fuerza y cada vez más se aleja del portero. De pronto, toca la red, la red azul que identifica a Alianza. Campos no se lanza, solo atina ver el balón y arrodillarse. ¡GOLAZO!

La algarabía se trasladó a cada rincón del Perú. En el campo, dirigentes y jugadores celebraron a rabiar. Las bengalas no tardaron en aparecer: uno, dos, tres, cuatro de ellas fueron lanzadas al campo. El apagón tras el pitazo final fue la cereza de la torta, porque a pesar de ello, Universitario dio la vuelta, una vez más, en el estadio de Matute. Será una vuelta olímpica recordada por todos, la que nos llevó a la estrella 27, viniendo de atrás, con humildad, coraje y valentía. Porque esta es la ‘U’, un equipo con garra, el más grande y campeón del Perú.

¡CON LA U HASTA EL FINAL!

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